Juan Crudo y la falsa doctrina del Reino ahora (Teología del dominio)

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¡Conquista! ¡Gobierno! ¡Autoridad! ¡Dominio! ¡Manifestación! ¡Visión de reino! ¡El reino es aquí y ahora! ¿Suena conocido? Estas son palabras y frases que se oyen habitualmente dentro de las iglesias del Movimiento apostólico y profético. Estas promueven la “Teología del dominio” al mando de los apóstoles y profetas modernos. ¿Qué hay detrás de esta corriente doctrinal la cual muchas iglesias han adoptado, incluido Cristo la Solución? ¿Es realmente bíblica? ¿Qué se pretende con esta?

“Mi reino no es de este mundo.” Juan 18:36

La Biblia dice que todo buen árbol da buenos frutos y todo mal árbol da malos frutos (Mateo 7:15-20) Cuando hay una sana doctrina hay buenos frutos. Cuando la doctrina esta corrompida sin dudas hay frutos putrefactos. Y cuando la doctrina se contamina todo se contamina.

En este último tiempo se levanto como un virus una doctrina llamada “Teología del dominio” “Dominionismo” o “reino ahora”. En muchas de sus predicaciones los apóstoles y profetas modernos como Juan Crudo, instan que las personas crean: “El reino es aquí y ahora” ¿Pero a que reino se están refiriendo? ¿Se referirán al reino espiritual que hoy existe en los corazones de aquellos que han nacido de nuevo? ¿O que reino es? ¿Un reino terrenal? ¿Llevado a cabo por la Iglesia? ¿Instaurado por los apóstoles y profetas a la cabeza?

Según Juan Crudo: “La iglesia… ha sido ubicada en un lugar de dominio y gobierno.”[i] “Nosotros somos los responsables que el reino de Dios se establezca en la tierra.”[ii]

La teología de dominio es una creencia que se desarrollo dentro del movimiento carismático. Los autores de la teología de dominio creen que Dios perdió el control del mundo por Satanás cuando Adán y Eva pecaron. Desde entonces, esta creencia dice, que Dios ha estado tratando de restablecer el control sobre el mundo mediante la búsqueda de un grupo especial de creyentes, conocido también como “pueblo de pacto”. Que gracias a la sepultura y resurrección de Cristo se ha devuelto la tierra lo que era antes de la caída de Adán y Eva en el pecado. Y que a través de este “pueblo de pacto”, siguiendo a los “apóstoles y profetas de los últimos días” por medio de la “guerra espiritual” y la superación personal de cada cristiano en su campo individual. Todos los ámbitos sociales y de la vida, incluyendo las enfermedades y los problemas financieros. También cosas tales como educación, ciencia, gobierno, leyes, etc. Estarán bajo la autoridad de Dios. La creencia es que, dado que los creyentes son habitados por el mismo Espíritu Santo que mora en Jesús, tenemos toda autoridad en el cielo y en la tierra, tenemos el poder para creer y hablar a las cosas que no son, y por lo tanto podemos traer la Era del Reino o “los cielos a la tierra”. Antes de la Segunda venida de Cristo.

Así dice el “pastor” Sebastián Crudo: “Si Dios quiere que en la tierra pase lo del cielo, ¿Por qué no lo hace, si él tiene el control? ¿Y porque nos pide que se lo pidamos a él? LO HACE PORQUE EL NO TIENE EL CONTROL, SINO EL HOMBRE… Dios no puede moverse, a no ser que el hombre se lo pida. El espera ser invitado… Con nuestras palabras podemos dominar en este mundo.” [iii]

Tomando el concepto bíblico del Reino de Dios los líderes de la “teología del dominio” se han ido a extremos no bíblicos. Esta enseñanza errónea ha generado todo un movimiento de  enseñanzas no bíblicas y heréticas.

La premisa básica del movimiento de la teología del dominio es que el Reino de Dios está en vigor ahora.

Entendamos el término Reino de Dios: Primeramente, el Reino fue profetizado en el Antiguo Testamento. Daniel predijo que Dios establecería un reino que nunca sería destruido y que nunca cedería Su soberanía a ningún otro pueblo (Dn.2:44). También previó la venida de Cristo y Su reino universal y eterno (Dn.7:13,14; ver también Jer.23:5, 6).

En segundo lugar, el Reino es descrito como estando cerca y presente en la Persona del Rey. Primero, Juan el Bautista, después, Jesús, y luego los discípulos anunciaron que el reino estaba cerca (Mt.3:2; 4:17; 10:7). El Rey había venido a presentarse a sí mismo ante la nación de Israel. Jesús dijo: «… si yo echo fuera los demonios en virtud del Espíritu de Dios, entonces es que ha llegado a vosotros el reino de Dios» (Mt.12:28). En otra ocasión dijo: «… el reino de Dios está en medio de vosotros» (Lc.17:21). Estaba presente porque el Rey había llegado a la escena.[1]

En tercer lugar el Reino es descrito como estando en una forma provisional. Después de ser rechazado por la nación de Israel, el Rey volvió al cielo. El Reino existe hoy en los corazones de aquellos que reconocen Su condición de rey mientras que Él está ausente. Esta fase provisional del reino queda descrita en las parábolas de Mateo 13.

La cuarta fase del reino es su manifestación. Esta es el reino literal, milenial, de Cristo sobre la tierra. Tuvo su prefiguración en el Monte de la Transfiguración, cuando el Señor fue visto en la gloria de Su reino venidero (Mt 16:28). Jesús se refirió a este reino cuando dijo: «Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos» (Mt.8:11). Este también es mencionado en Ap.20.

La quinta y final forma será el reino eterno. Este es descrito en 2 Pedro 1: 11 como «el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo».

Donde los defensores del movimiento yerran llevando a extremos el concepto de Reino de Dios es que ellos creen y enseñan que todas las promesas del Antiguo Testamento, Nuevo Testamento y las descripciones de los versículos referidos a la manifestación del Reino terrenal de Dios (Reino Milenial de Cristo), se aplican directamente a los cristianos de hoy. Es allí donde llegan fuera de la base bíblica cuando tratan de apropiarse y aplicar todas las promesas y los versos que pertenecen a aquel tiempo distante de esta época actual dominada por el pecado.

Los “maestros dominionistas” tratan de aplicar los versículos del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento para los cristianos hoy en día de una manera que no se puede hacer a través de sana exégesis de los pasajes. Al igual que la mayoría de los maestros falsos, selectivamente citan de las Escrituras y toman versículos fuera de su contexto para hacer la aplicación que no es compatible en el texto. Por lo tanto, en esa visión del mundo que ellos enseñan, se trastorna el concepto de lo que es la salvación y el evangelio. Ya que estos traerían consigo la curación total y completa de todas las enfermedades y problemas. Y asimismo el “derecho” de “reclamar” y vivir en abundancia y prosperidad material.

Como Juan Crudo en uno de sus libros dice: “Nosotros como cristianos, vamos a disfrutar de los tesoros que nos corresponden como herederos del Reino, pero no solamente en los cielos sino también en la tierra. Debemos soltar la autoridad y liberar la bendición hasta ver establecido el Reino de Dios sobre la tierra” [iv]

Además uno de los mayores exponentes del movimiento y de esta doctrina, que es Myles Munroe (sus libros se venden dentro de CLS) y que a la vez el mentor de Guillermo Maldonado, Ana Méndez, Cash Luna y otros “apóstoles y profetas. Dice así:

“Jesús nunca predicó acerca de nacer de nuevo, él sólo mencionó acerca de nacer de nuevo una vez, y nunca lo predicó a la multitud, porque ese no fue su mensaje. Sólo mencionó el nacer de nuevo a un hombre viejo, a un solo hombre a las dos de la mañana, porque nacer de nuevo no era el evangelio, esas no son las buenas nuevas. Jesús nunca predicó fe, nunca predicó liberación” [v]

Esto debería hacer temblar a cualquier verdadero hijo de Dios. Voy a ser directo si no naces de nuevo, no eres cristiano. Y por lo tanto tu destino es el infierno. ¿Habrá nacido Myles Munroe de nuevo? Porque conforme a sus palabras deja mucho que desear. La doctrina de la regeneración “nacer de nuevo” es un pilar del Cristianismo. (Jn.3:3-7; Jn5:24; Ti.3:5; 1P.1:23; 2P.1:4; 1Jn.2:29). Además, la creencia de la teología del dominio sobre el evangelio no es principalmente acerca del evangelismo y discipulado bíblicos, sino acerca del despertar de los cristianos a su necesidad de recuperar el dominio sobre la tierra y establecer el Reino de Dios. Si el nacer de nuevo no es importante, entonces Jesús fue a la cruz de balde, ya que según este hombre de púlpito, esa no era ninguna prioridad para Jesús. De ese modo, quizás Jesús hubiera podido ahorrarse ese sufrimiento; ¿Quizás no escuchó bien al Padre cuando le instaba a dar su vida por todos; quizás y después de todo Pedro le decía bien en cuanto a no ir a la cruz? Esta es una herejía, “otro evangelio” y de seguro una blasfemia.

388042_10151062979769869_378470663_n ¿Gobernando desde el Reino de Dios? Dominionismo puro en CLS.

Las creencias de la “Teología del dominio” se basan en Génesis 1:28, que dice: “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

Así es como lo entiende Myles Munroe: “Abra su propio banco, abra su propia compañía de seguros, abra su propia estación de radio y de TV, abra su propio negocio, domine toda la ciudad; esta es la vida del reino. Esto no es acerca de religión, es acerca del regreso de una cultura, la cultura del reino; gracias que el reino ha llegado a Florida, en Colombia, Paraguay. etc, etc.” [vi]

Alfredo Dimiro apoya este punto: “La televisión y la radio tienen acceso al poder. Porque la comunicación es importante y esencial. Es importante que los cristianos entiendan que los medios de comunicación son imprescindibles para establecer el Reino de Dios” [vii]

No hay nada malo en la radio y la TV, en el sentido de predicar el verdadero evangelio de Jesucristo. El problema es que la teología del dominio promueve “otro evangelio”, este es un evangelio social y de justicia social en vez de evangelización bíblica a los perdidos. Este versículo es tomado por los “dominionistas” como un mandato divino para reclamar el dominio sobre la tierra, física, política y espiritualmente. Sin embargo, esta interpretación está dando un gran paso fuera del texto. El cuál sólo dice tener dominio sobre las criaturas de la tierra, al decir “sojuzgad y señoread” la tierra. Es probable que este versículo signifique simplemente que la humanidad en general a) debe multiplicarse y expandirse sobre la faz de la tierra en lugar de permanecer en un lugar y b) mantener y cuidar de todos los demás seres vivos. No hubo entidades políticas en Génesis 1.

Entre los principios más controvertidos de la teología es la oposición a la separación de la iglesia y el estado. Otras creencias incluyen la idea de que, como el Cuerpo de Cristo, somos Cristo. En otras palabras, Él está encarnado en la iglesia y nosotros tenemos Su naturaleza divina. Los defensores de las enseñanzas de la teología del dominio tampoco creen en el rapto de la Iglesia ni en los juicios que abarcan “La gran tribulación”. Ellos explican al rapto como una sensación de éxtasis o emoción cuando el Señor regrese para recibir el reino en las manos. En otras palabras, todo el mundo será “arrebatado” emocionalmente cuando regrese. Y que los juicios de Dios han sido durante toda la historia y no nos espera nada adelante como “juicios venideros” También entre las creencias no bíblicas es la idea de que todas las profecías sobre el futuro de Israel, tanto en el Antiguo y el Nuevo Testamento en realidad se aplican a la Iglesia.

La Teología del dominio ve la segunda venida de Jesús en dos etapas: primero a través de la carne de los creyentes (y en particular la carne de los apóstoles y los profetas de hoy), y luego en persona para hacerse cargo del reino entregado a Él por su “pueblo de pacto”. Antes de la segunda venida, se debe purgar la tierra de todas las malas influencias. Reino Ahora afirma que Jesús no puede volver hasta que todos sus enemigos hayan sido puestos bajo los pies de la Iglesia (incluyendo la muerte, presumiblemente).

Así lo dice Juan Crudo: “Los planes que el Señor tiene con la iglesia deben comenzar a verse manifiestos. Antes que se manifieste el Rey de reyes y Señor de señores, va a ver la restauración de todas las cosas y todas las bendiciones que están prometidas en la Biblia proféticamente.”[viii]

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Los “ministros” Dominionistas de CLS

Aunque hay gente que cree en algunas, pero no todas, las enseñanzas del Reino Ahora. Las creencias señaladas anteriormente tienen un factor común. Todas están fuera de la corriente principal del cristianismo y todas estas niegan la Escritura. Sus ramificaciones no son bíblicas. Este concepto suena muy bonito y muy brillante. Pero lamentablemente es algo que las Escrituras no enseñan. La teología del dominio tiene muchos problemas. Esta toma la base que el mundo irá paulatinamente mejorando – toda evidencia a lo contrario no obstante – con el mundo entero llegando a ser “Cristianizado” finalmente. Después de esto, Cristo volverá. Esto Genera una confusión doctrinal severa. Ya que va más allá de ser un simple punto de vista escatológico para convertirse en un malinterpretación total de lo que las Escrituras enseñan. Porque esta no es la perspectiva que presentan las misma del mundo en los últimos tiempos. En el libro de Apocalipsis, es fácil ver que el mundo será un lugar terrible en aquel tiempo futuro. También, en 2 Timoteo 3:1-7, Pablo describe los últimos tiempos como “tiempos peligrosos”.

En primer lugar, la idea de que Dios ha “perdido el control” de todo es absurdo, sobre todo, junto con la idea de que Él tiene a los seres humanos para ayudar a recuperar ese control. Decir eso es negar de plano su soberanía, caracterísitica de los apostatas (Jud.1:5). Él es el Señor soberano del universo, completa y santo, perfecto en todos sus atributos. Él tiene el control total sobre todas las cosas, pasado, presente y futuro y no pasa nada fuera de su mandato. Todo se desarrolla de acuerdo a Su plan y propósito divino. “Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?” (Isaías 14:27). En cuanto a los hombres que tienen “el poder de creer  y hablar a las cosas que no lo son,” este poder pertenece sólo a Dios (Gn.1:3; Ro.4:17). Y no ve con buenos ojos a los que intentan usurparse de él. “Acordaos de esto, y tened vergüenza; volved en vosotros, prevaricadores. Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.” (Isaías 46:8-11).

Decir que Cristo esta “encarnado”, o sea, hecho carne, en el cuerpo de Cristo, no es sino una falsa creencia. Decir que Él está “encarnado” o “corporizado” en la Iglesia, especialmente a través de los “ungidos” es igual a la doctrina católica romana quién bajo esta pretensión, a través del papa de turno usurpó el poder político enseñando que ella debía controlar algún día los gobiernos (y lo hizo por más de 17 siglos). En cuanto a nuestro ser con Cristo y la naturaleza divina, no somos Cristo. A pesar de que sí participamos de su naturaleza divina en la salvación de la vida en el Espíritu Santo (2 Pedro 1:4). Pero Cristo es la segunda Persona de la Deidad, y nadie llega a ser Dios. Esto es una mentira del padre de la mentira, Satanás, quien fue el primero que dijo en el Jardín del Edén cuando tentó a Eva con “seréis como Dios” (Génesis 3:5).

Reino Ahora y la negación del rapto de la Iglesia también es anti bíblico. La explicación de que el rapto no es más que el pueblo de Dios siendo atrapados en sentimientos entusiastas pasa por alto la aplicación de la palabra en 1Ts.4:17 “arrebatados” (Gr, harpazo), La cual significa “tomar arriba”. Este pasaje junto con a Juan 14:1-3 y 1 Corintios 15:51-52 constituyen la base bíblica para el arrebatamiento de la Iglesia.  Claramente esto aún no ha ocurrido, estos hechos se caracterizan por la resurrección de los muertos en Cristo (1Ts.4:16) y la transformación completa del cuerpo. (Fil.3:20-21)

Si bien el reino literal, milenial de Cristo en su manifestación personal sobre la tierra es considerado como un tiempo de bendición. (Is.2.1-3; 11.1-9; 30.23-26; Zac.14:1, 7-11, 20, 21; Mt.19:28; Hch.3:19-21). Ninguna de ellas es totalmente para hoy. Como los profetas falsos que en el mundo antiguo hicieron pronósticos fraudulentos sobre un futuro radiante a pesar de la inminencia del juicio de Dios sobre el pecado (Jer.6:14; 8:11; 14:13-14; Lm.2:14; Ez.13:10, 16; Mi.3:5). Las Escrituras enseñan que también así lo harán en días futuros justos antes de los juicios de Dios “cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” 1Ts.5:3. Las Escrituras son claras, siempre que se levantaron profetas en el AT para decir que vendrían tiempos de “Paz, prosperidad, abundancia, seguridad, etc.”… La lista siempre es la misma. Al mismo tiempo de otros anunciando juicio, la palabra de Dios se cumplía por aquellos que daban el mensaje menos popular. Nada ha cambiado hoy. Para los últimos tiempos así será, y parece que así está sucediendo.

La idea de que la iglesia ha reemplazado a Israel y que el cumplimiento de las profecías de Israel pertenecen a la iglesia es conocida como “teología del reemplazo”, y es anti-bíblico. Las promesas hechas a Israel se cumplen en Israel, no en la iglesia. Las Bendiciones de Dios para Israel son eternas e irrevocables.

Por último, la segunda venida de Cristo será cuando Él, no a los hombres, derrote a sus enemigos y ponga todas las cosas bajo sus pies. La descripción de la segunda venida en Apocalipsis 19 es la descripción de un poderoso guerrero que viene a poner todas las cosas en orden, no de aquel que va a una tierra que ya está limpia y preparada para Él, para gobernar. El versículo 15 es claro: “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.” Si la tierra ha sido “purgada de todas las malas influencias”, como la teología del dominio cree, ¿por qué Cristo necesita una espada aguda contra las naciones, y ¿por qué el enojo y la ira de Dios todavía existen en su contra?

Los que defienden esta doctrina, siempre querrán solapar su deseo de poder y dominio con frases muy espirituales como “llevar fruto” “llenar la tierra con la gloria de Dios” “evangelizar a toda criatura” “ser de bendición” y/o sacarán de contexto otros pasajes escriturales referidos al periodo milenial de Cristo. Pero su realidad interna es tomar el control mundial a través de los apóstoles y profetas, de una manera que abarque los planos económico, social y político, ejerciendo dominio sobre lo demás, para dar paso así al surgimiento del Anticristo. La teología del dominio es una más en la larga lista de falsas doctrinas filosóficas, no bíblicas, y engañosas de hombres en cuya imaginación tratan de humanizar a Dios y deificar al hombre. Esta debe evitarse.

Nada nuevo debajo del sol

Así como dice Salomón, esto no es tan nada nuevo. Cuando Pablo le escribe a la iglesia de Corintio (donde los falsos apóstoles habían ingresado durante su ministerio 2Co.11:13-15). Él los exhorta por su egoísmo, autosuficiencia, carnalidad e ingenuidad. Diciendo:

“Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!” 1 Corintios 4:8

Los corintios creían y actuaban como si ya estuvieran reinando. Esto produjo en los corintios una flaqueza y ceguera espiritual severa por poner su mirada en lo terrenal. ¡Ellos pensaban que debían reinar en el presente y vivir como reyes! Pero Pablo sabía que nosotros debemos enfrentar diversas pruebas ahora para reinar cuando Cristo vuelva (Hch.14:22). El apóstol se molesta más bien porque ellos habían elegido otro camino que el que él les había instruido. Preocupándose por sus deseos personales mientras él sufría el vituperio de Cristo (vv.9-13).

Símil a ellos se muestra la Iglesia de Laodicea la última de las 7. La cuál asimismo es muestra de la última etapa de la iglesia en la tierra. El Señor les reprende: “Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.” Las siguientes palabras de Jesús son contundentes a su estado: “sé pues celoso y arrepiéntete” (Ap.3:14-22)

Pablo declara: … ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros! Si ellos hubieran reinado realmente, sería porque Cristo ya habría venido, el milenio ya habría comenzado, por eso Pablo agrega: “Nosotros estaríamos reinando con ustedes”. Pero ello no había ocurrido, como tampoco está ocurriendo hoy y ni ocurrirá por medio de los apóstoles y profetas modernos. Cuando venga el Rey personalmente habrá reino.

La característica de los apostatas es que solo piensan en las cosas de la tierra. Así Pablo nos dice:

“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo Filipenses 3:17-20

Durante el ministerio de nuestro Señor ocurrió algo similar. Juan 6:14 dice: “Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.” Querían decir el Mesías profetizado y prometido en Dt.18:15. ¡El rey está aquí!

Sin embargo, según nos dice el versículo: “Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.” Ellos tenían en mente un reino terrenal tal como lo tienen hoy los apóstoles, profetas y sus seguidores.  Si el pudo producir suficientes panes y pescados para dar de comer a veinte mil personas (vv.1-13), bien podría darles a los romanos lo que se merecen, sacarlos a patadas y libertar a Israel. Nunca pensaron en Jesús más que como el rey terrenal que les daría libertad terrenal y la venganza que querían.

No tenían interés en “Venga tu reino, Hágase tu voluntad”. Más bien estaban diciendo “Venga nuestro reino, hágase nuestra voluntad”

Pero el Señor Jesús tenía otros planes, el no usaría poder político y militar contra los romanos. El quería que aquellos lo reconocieran como el salvador del pecado y del juicio. Pero ellos querían obligarlo a que siguiera la agenda terrenal que ellos tenían.

Como aquellos que buscaban a Jesús para hacerlo rey literalmente, cuando aún no era él momento. Hoy en día lo apóstoles y profetas del siglo XXI tienen y presentan “Otro Jesús”  Un Jesús que atrae a las personas egoístas, las cuales quieren satisfacer  sus antojos personales, que los haga ricos y renombrados para así “conquistar las naciones.”

Es la imagen de un rey que salio por un tiempo hacer diferentes diligencias. Él prometio volver pronto, dejo a sus siervos a cargo de su reino pronto a inagurar y establecer por él mismo.Pero ocurre que ahora sus sirvos dicen “No, ahora el reino lo establcemos nosotros”¿Como ve esto el rey? Es una sublevacion, una traición, es apostatar. Eso es en donde han caido los propulsores de la doctrina del reino ahora.

Ellos no se preocupan realmente por extender el Reino de Dios ni la gloria de su nombre, sino que simplemente buscan el engrandecimiento de su propio imperio y el cumplimiento de sus propios deseos egoístas.

¡Huye de estas falsas doctrinas! ¡Huye de estos falsos apóstoles! y ¡huye de Cristo la solución!  Como dijo Jesús en Juan 18:36:

“Mi reino no es de este mundo.”


[1] Reino de Dios y Reino de los cielos son sinónimos. En el libro de Mateo se utiliza “Reino de los cielos” como un eufemismo ya que la carta está dirigida principalmente a los Judíos. Estos se utilizan de forma intercambiable en el Nuevo Testamento.


[ii] Crudo, J. “Ejercitando la fe que vence” Pág.70

[iii] Ejerciendo dominio en la Tierra”

[iv] Crudo, J. “Es mi herencia” Pág. 13, 38

[v] “Redescubriendo el reino” Myles Munroe  (http://vimeo.com/10673292)

[vi] Idem

[vii] Dimiro, A. “El poder de la imaginación” Pág.81

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Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
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2 respuestas a Juan Crudo y la falsa doctrina del Reino ahora (Teología del dominio)

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