Testigos de Jehová: ¡Qué modo de pervertir las cosas!

Los Testigos de Jehová (TJ) afirman que la Biblia es la Palabra de Dios y que basan todas sus creencias en ella. Pero en realidad, sus enseñanzas se oponen a las Escrituras. Haciendo que el mismo Jehová Dios les diga: “¡Que modo de pervertir las cosas!” O según su traducción: “¡Qué perversidad la de ustedes!” (Isaías 29:19)

La Biblia: Los TJ usan una versión adulterada de la Biblia llamada Traducción Nuevo Mundo (TNM). Es evidente que los líderes que la produjeron no eran eruditos bíblicos. La diferencia más notoria entre esta versión y otras Biblias es el uso de “Jehová” en el NT.

Los TJ afirman que la versión original del NT empleaba el nombre hebreo de YHWH (traducido “Jehová” o “Yahveh”) y que los escribas apostatas lo reemplazaron por “Señor” (gr. Kurios). Esta afirmación no tiene asidero histórico ni de otros mss.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: Los TJ enseñan que el Padre solo es Jehová, el Dios todopoderoso; Jesucristo, el Hijo, es “un dios” (como ellos traducen Jn.1:1) inferior al Padre; y el “Espíritu Santo” es una impersonal que emana de Dios.

Por el contrario la Biblia enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son todos Dios (Jn.1:1; 17:3; 20:28; Hch.5:3-4; 2Co.3:17-18; Tit.2:13). El Hijo hizo todas las cosas (He.1:10-12) y debe ser honrado como Dios porque lo es (Jn.5:23; He.1:6; Ap.5:13). El Espíritu Santo es una persona llamada “consolador” o “ayudador” (gr.parakletos), que enseña, habla y da testimonio de Jesús (Jn.14:16, 26; 15:26-27; 16:13-14).

La muerte, el alma y el castigo eterno: Según los TJ, cuando un ser humano que no es salvo muere, deja de existir. No hay un estado intermedio para los muertos ni castigo eterno para los impíos (los cuales son aniquilados).

Por el contrario, la Biblia enseña que los seres humanos existen en forma espiritual después de la muerte, en espera de la resurrección t el juicio final (Lc.26:19-31; 23:43; He.12:9,23; Ap.6:9-11). (La TNM tergiversa Lc.23:43 y el texto hebreo para eludir este concepto). Los injustos padecerán el castigo eterno (Mt.25:46; Ap.14:9-11; 20:10).

La resurrección y el retorno de Jesús: Los TJ creen que Dios “resucito” a Jesús de los muertos como un espíritu angelical con un supuesto cuerpo espiritual, y niegan que volverá a la tierra en forma visible y personal.

No obstante, las Escrituras enseñan que el Señor resucito con el mismo cuerpo físico con que murió, aunque glorificado e inmoral, y que este tenía carne y huesos, manos y pies, e incluso las marcas de la crucifixión (Lc.23:49; Jn.2:19-22; 10:17-18; 20:20, 25; Hch.2:24-32). Aunque es la segunda Persona de la Deidad, también es un hombre glorificado (Hch.17:31; 1Co.15:47; 1Ti.2:5) y regresara a la tierra en forma personal y corporal (Hch.1:9-11; 3:19-21; 1Ts.4:16; He.9:26-28).

La salvación: Los TJ creen que la muerte de Jesús proporciona un “rescate apropiado” que, en principio, libera a todas las personas de la condenación por el pecado de Adán. Sin embargo, creen que no solo hay que aceptar el rescate de Cristo, sino también demostrar ser dignos de la salvación mediante las obras. Igual que todas las sectas.

La enseñanza bíblica es totalmente diferente. Los cristianos son salvos por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo, y nuestras buenas obras son el fruto de la salvación y no el prerrequisito para obtenerla (Ro.3:21-28; 5:1-11; Ef.2:8-10; Tit.3:4-8).

De “Biblia de Estudio de Apologética” Holman.

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Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
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