Ni ciencia. Ni cristiana

La Ciencia Cristiana (Iglesia del Cristo Científico o Iglesia Científica de Cristo) es una religión que se basa, principalmente, en las teorías metafísicas sobre el Nuevo Pensamiento de la fundadora de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy (1821-1910).

Es el resurgimiento de la antigua herejía gnóstica según la cual, lo material, incluida la enfermedad, es ilusorio. Aun así, a primera vista, puede parecer bíblica, debido a la tendencia de la Ciencia Cristiana a usar términos cristianos (aunque se los redefine).

Por ejemplo Eddy dice en Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras que “la Biblia ha sido mi única autoridad” (126:29-30), que “la autoridad de la Ciencia Divina provine de la Biblia” (146:23), y también dice que la Biblia es la “Palabra inspirada” y “la guía suficiente que tenemos para llegar a la vida eterna” (497:3-4).

Sin embargo, la Ciencia Cristiana rechaza el sentido básico de la Biblia y favorece las interpretaciones espirituales que se registran en los escritos de la Sra. Eddy, Ciencia y Salud, Escritos Misceláneos y Manual de la Iglesia Madre.

No queda ninguna duda al respecto cuando esta mujer afirma: “El registro material de la Biblia, dijo ella, no tiene más importancia para nuestro bienestar que la historia de Europa y América” (Escritos Misceláneos, 170).

Y aunque posteriormetne escriba “mas el significado espiritual es lo que tiene importancia para nuestra vida eterna. ” Podemos ver en los Escritos de Eddy en Ciencia y Salud con Llave para las Escrituras -la cuál es la fuente principal de interpretación para la Biblia y fuente de guía de la Ciencia Cristiana- Esta, interpreta la Biblia de una forma radicalmente diferente al cristianismo. De hecho, es tan diferente, que rechaza de forma total y absoluta la expiación sustitutoria de Jesús y establece que esta no tuvo ningún valor eficaz (C&S, 25:6); niega que Jesús es Dios, la segunda persona de la Trinidad (C&S, 361:12-13); dice que el pecado es una falsa interpretación de la Mente Divina y no existe (C&S, 335:7-15) y que el Espíritu Santo es la ciencia divina el cual está mejor representado por la Ciencia Cristiana (C&S, 331:31). Desafortunadamente la lista continúa.

Un examen breve de Ciencia y Salud revela muchas contradicciones entre la Ciencia Cristiana y la Biblia. La religión de la Sra. Eddy no solo reinterpreta los nombres bíblicos (Adán se convierte en la “creencia en el pecado original” [579:8-9], en tanto que Abraham se refiere a “la fe en la Vida divina y en el principio eterno del ser” [579:10-11]), sino que también niega doctrinas fundamentales.

Reemplaza el concepto bíblico de un Dios trinitario y personal con un principio triple de “Vida, Verdad y Amor” (331:26-27). Niega el pecado: “El hombre es inmoral, espiritual. Está por encima del pecado y la flaqueza” (266:29-30). Rechaza la expiación suficiente de Cristo: “La sangre física de Jesús fue tan eficaz para limpiar los pecados cuando se derramo en la horrible cruz, como cuando fluía por Sus venas mientras andaba, a diario, en los negocios de Su Padre” (25:6-9). Hasta llega a negar la deidad de Jesús, al diferenciar entre el Cristo, “la manifestación divina de Dios, que llega a la carne para destruir el error encarnado” (583:10-11), y la persona de Dios, que llega a la carne para destruir el error encarnado” (583:10-11), y la persona histórica de Jesús.

Al considerar la enfermedad como una “ilusión” y sobre todo redefinir los términos bíblicos, la Ciencia Cristiana prácticamente niega cada doctrina esencial del cristianismo, por lo tanto, no se la puede considera, desde ningún ángulo, compatible con la Biblia. No es ciencia. Y tampoco es cristiana.

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Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
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