El oscuro origen de Palabra de Fe

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Colosenses 2:8

En ocasiones, los principales maestros de Palabra de Fe enseñan el sencillo evangelio de que Cristo murió por nuestros pecados. Es esta mezcla de aparente ortodoxia y de error directo (La enseñanza que Cristo sufrió en el infierno, que somos pequeños dioses, que nuestras palabras tiene poder creativo y el exagerado énfasis en la prosperidad) lo que hace que sus enseñanzas sea tan conducente a la confusión.

Aunque parezca ser dura la acusación de designar el movimiento de la Confesión positiva –Palabra de fe- como una forma carismática de la Ciencia Cristiana, que a su vez es una versión americanizada del hinduismo, esta acusación la han hecho muchos y puede ser documentada comparando sencillamente las similitudes en las creencias que son comunes. Los líderes en este movimiento son conscientes de estas similitudes, y niegan la acusación:

“¿Sabes algo? A veces, cuando comienzo a enseñar acerca de esto, hay gente que dice que suena a Ciencia Cristiana. Una señora dio una palmada a su marido durante un servicio en Texas y dijo (mi mujer les oyó): “Eso suena a Ciencia Cristiana…” No es Ciencia Cristiana. Me gusta lo que dice el hermano Hagin: ¡Es sentido cristiano!”[1]

Designado por la revista Charisma como “el abuelo de los maestros de la fe”[2], Kenneth Hagin es generalmente considerado como el fundador del movimiento de la Confesión positiva. La mayor parte de los actuales “maestros de fe” líderes reconocen a Hagin como su mentor, y es su evangelio el que ellos predican.

Tras ellos viene un creciente número de jóvenes pastores y maestros de la fe (muchos de ellos graduados del Centro de Instrucción Bíblica Rhema de Hagin en Tulsa, Oklahoma) que son doctrinalmente casi fotocopias bien de Hagin, bien de su protegido de más éxito, Kenneth Copeland.

Estos hombres y mujeres por lo general no guardan ninguna clase de reservas acerca de la influencia de Hagin sobre sus vidas y ministerios. Comentarios típicos son los de Frederick K. C. Price: “Kenneth Hagin ha ejercido más influencia sobre mi vida que ningún hombre vivo… sus libros… han revolucionado y cambiado mi vida” y Charles Capps: “El hermano Hagin ha sido la mayor influencia sobre mi vida”[3] Kenneth confiesa que las grabaciones de Hagin han revolucionado su ministerio.[4]

Sin embargo, el evangelio de Kenneth Hagin no es cosa original de él, sino que muchas de sus enseñanzas pueden ser seguidas hasta los escritos de E. W. Kenyon, el primer en enseñar “la confesión positiva de la Palabra de Dios”[5] y que ha de ser reconocido como el verdadero fundador del actual movimiento de la Confesión Positiva.

Fue Kenyon el primero en presentar a la Iglesia la idea de la “fe ahora”[6], y que la fe “es una confesión”[7], que aquello “que confieso, lo poseo”[8] y que creamos realidad con las palabras de nuestros bocas (“las confesiones de la fe crean realidades”)[9]

Kenyon enseño asimismo los principios básicos que hacen posible la confesión positiva: el hombre es un pequeño dios “de la clase de Dios”[10] y que por ellos puede emplear las mismas fuerzas universales que Dios emplea[11] y que están disponibles por igual a cristianos como nos cristianos.

Echando los fundamentos para lo que presenta Kenneth Hagin en Having Faith in Your Faith[12] (Teniendo fe en tu fe) (y que Paul Yonguii Cho desarrollo posteriormente y de la forma más detallada en su exitoso libre La cuarta dimensión),[13] Kenyon incluso reconoció que los sectarios de la Ciencia de la Mente podrían emplear estas “leyes espirituales”:

“El hombre natural puede desarrollar su espíritu hasta que deviene una fuerza en el. Vemos esto en la Ciencia Cristiana, la Unidad, el Espiritismo y otras religiones psicológicas. Pocos entre nosotros nos damos cuenta de que las mayores fuerzas no son materiales, sino espirituales.”[14]

Fue probablemente a fines del siglo pasado, durante la época en que asistió al “Colegio Emerson de Oratoria en Boston,”[15] un vivero del Nuevo Pensamiento en aquella época (un amigo del colegio dijo: Debería llamarse “La Primera Iglesia de Emerson”),[16] que Kenyon se familiarizo por primera vez con las ideas metafísicas que más adelante revistió de lenguaje bíblico para formar el fundamento del actual movimiento de la Confesión positiva.

Dice McConnell: “Es históricamente cierto que él [Kenyon] aprendió su filosofía en las aulas del Colegio Emerson.”[17] En su obra definitiva tocante al Nuevo Pensamiento, en la que identifica a Norman Vicent Peale como aquel hombre “por medio de cuyo ministerio se han difundido con la mayor amplitud las ideas y técnicas esenciales del Nuevo Pensamiento”,[18] Charles S. Braden da este breve resumen de sus principales líneas:

“Hay tres o cuatro palabras que identifican bastante bien el Nuevo Pensamiento y los movimientos relaciones que derivan del miso: salud o sanidad, abundancia prosperidad –a veces incluso riqueza- y felicidad.”[19]

La confesión Positiva es básicamente el Nuevo Pensamiento enfervorizado y revestido de lenguaje evangélico/carismático. El Nuevo Pensamiento, que surgió en American a fines del siglo pasado [s.XIX], puede ser remontado a su vez a Phineas P. Quimby (1802-1866), cuyos “estudios en mesmerismo [hipnosis], espiritismo y fenómenos semejantes… constituyeron la base para una nueva estructura en el mundo del pensamiento”[20] y que “fue considerado como el fundador del movimiento [del Nuevo Pensamiento].”[21]

Este mesmerista de Nueva Inglaterra, que sano a Mary Bakker Patterson (posteriormente Eddy) en 1862[22], debe ser reconocido como el genio que revistió al antiguo chamanismo (hechicería) con términos científicos para formar lo que él llamo “La Ciencia de Cristo o Verdad”[23] y que más adelante llamo “Ciencia Cristiana”.[24]

No puede dudarse de que la señora Eddy no solo tomo el termino de “Ciencia Cristiana” de Quimby, sino que también derivo de él la mayoría de las ideas que mas adelante pretendió haber recibido por “revelación”. Estas, posteriormente, llegaron a ser la base de la secta Ciencia de la Mente que formo, que hoy día se conoce como Ciencia Cristiana.

La influencia de Quimby se mantiene en las muchas iglesias de la Ciencia de la Mente que ahora forman la Alianza Internacional del Nuevo Pensamiento. En su Congreso Nacional de 1986, el presidente de la Alianza, el ministro de la Iglesia Cristiana de la Unidad Blaine C. Mays, declaro:

“Finalmente está saliendo. Cuando uno va a oírles [a Norman Vicent Peale y a Robert Schuller], lo que dan es el mensaje del Nuevo Pensamiento. El enfoque de Schuller del pensamiento posibilista no es más que la religión del Nuevo Pensamiento, aunque el líder la Catedral de Cristal de California del Sur no lo reconozca”[25]

No es una mera coincidencia que la Confesión Positiva, lo mismo que el Pensamiento Positivo/Posibilista, suene de una manera tan semejante a la Ciencia Cristiana. Sus raíces son innegablemente las mismas. Como lo observa McConnell, E. W. Kenyon, el verdadero fundador de la Confesión Positiva, “se adherió a un cientificismo religioso peligrosamente cercano a la Ciencia Cristiana”.[26] No solo Charles Capps, sino también Frederick Price[27] y Kenneth Hagin admiten también las perturbadoras similitudes, pero no parecen comprender la razón. Hagin escribe:

“Cuando predico acerca de la mente, algunas congregaciones se asustan. Inmediatamente piensan en la Ciencia Cristiana.”[28]

Numerosos kenyonismos han sido popularizados por Kenneth Hagin e imitados por sus seguidores. El concepto de Kenyon de “fe creativa”[29] vino a formar la base de la enseñanza de Hagin (parte de la cual reproduce palabra por palabra a Kenyon) de que cualquiera puede desarrollar estas universales “leyes de la fe” para conseguir lo que desee. [30]

Las enseñanzas de Kenyon acerca del “poder de las palabras” y sus advertencias de que nunca se debe hacer hacer una confesión negativa” sino solo “positiva”[31] no solo influyeron profundamente sobre Hagin sino que cambiaron el pensamiento y ministerio de muchos otros que son reconocidos en la actualidad como líderes de este movimiento.

Charles Capps se refiere a Kenyon como “un hombre nacido antes de su tiempo… con un gran conocimiento de la revelación”.[32] Otro maestro de la confiesa:

“De repente me di cuenta de que mi ministerio estaba siendo influido de una manera abrumadora por los escritos del doctor Kenyon.”[33]

La mayor parte de aquellos sobre los que Kenyon influyo no eran conscientes de que habían abrazado el ocultismo carismático (Farah lo llama “humanismo carismático”).[34]

Sin embargo, la relación de la Confesión Positiva con el chamanismo científico del Nuevo Pensamiento es evidente. No se pueden negar sus similitudes con las enseñanzas de las sectas de la Ciencia de la Mente.

[Esto revela que en su esencia misma, las enseñanzas de Palabra de Fe son corruptas. Su derivación innegable es ocultista, no cristiana.]

Tomado del Libro Mas allá de la seduccion de Dave Hunt.


[1] Capps, The Tongue, p. 27

[2] Sherry Andrews, “Kenneth Hagin: Keeping the faith”, en Chaisma, octubre, 1981, pp. 24-30.

[3]. Entrevistas grabadas en el holy spirit research center. Universidad Oral Roberts, citadas en Daniel ray mcconnel, “the kenyon connection: a theogical and historical análisis of the cultic origin faith movement” (tesis sometida a la facultad de teologica, oral roberts university, tulsa, (oklahoma, mayo 1982), pie de la p. 9.

[4]. McConell, Connection, p. 11.

[5]. E. W. Kenyon y Don Gossett, the positive confession of the word of god (tulsa: custom graphics, 1981), pp. 133-137, 152-155

[6]. Comparar: E. W. Kenyon, the two kinds of faith: faith´s secrets revealed (kenyon gospel publishing ass´n., 1942), pp. 7, 27, 32; what happened from the cross to the throne? (Kenyon 1945), 5ed., p. 109; Jesus the heales (Kenyon, 1943), p. 77; Kenneth Hagin, what faith is (Faith library, Tulsa, 1978), pp. 3, 11, 12; biblie faith study course (Tulsa, 1980), p. 17; new threseholds of faith (Tulsa, 1980), p. 11; the real faith (Tulsa, 1980), pp.24, 25. Frederick Price, how faith works (Harrison house, 1976, pp. 42, 51.

[7]. Kenyon, the two kind, pp. 65-67, 72; hagin, word of faith, noviembre, 1974, pp. 1, 2; in Him (Tulsa, 1975), p. 1; Right and wrong thinking (Tulsa, 1966), pp. 8, 9.

[8]. Kenyon, the hidden man: an unveiling of the subconscious mind (kenyon, 1970), p. 98; kenyon y gossett, positive, p. 25; hagin, study, p.92; charles capps, releasing the ability of god through prayer (harrison, 1978), p.67.

[9]. Kenyon, hidden man, p. 102; kenyon y gossett, positive, p. 67; hagin word of faith, noviembre 1974, p. 4.

[10]. Kenyon, What?, p. 62.

[11]. Idem., pp. 173-176.

[12]. Kenneth Hagin, having faith in your faith (rhema, 1980), pp. 3, 4.

[13]. paul yongii cho, the fourth dimension, volume two (bridge publishing, 1983), pp. 35-42, etc.

[14]. Kenyon, hidden, p. 26; two kinds of life (Kenton, 1971), p. 107.

[15]. Kenyon y Gosset, positive, p. 208.

[16]. John cofee y richard l. Wentworth, a century of elocuence: the history of emerson college, 1880-1980 (alternative publication, 1982), p. 68.

[17]. McConnell, connection, p. 82.

[18]. Charles s. Braden, spirits in rebellion: the rise and development of new thought (SMU press, 1966), p. 386.

[19]. Idem., p. 380.

[20]. horacio w. dresser, ed., the quimby manuscrits (citadle, 1980). P. 9.

[21]. charles s. Braden, spirits in rebelion: the rise and develpoment of new thought (SMU press, 1966), p. 20.

[22]. edwin franden dakin, mrs. Eddy: the biography of a viginal mind (scribner, edicion 1929-1968), pp. 35-37, 43, 44.

[23]. Dresser, Quimby, p. 131.

[24]. idem., pp. 388-391

[25].houston chronicle, 2 agosto 1986, seccion 6, p.2.

[26].Mcconnell, connection, p.95.

[27].frederick price, faith, foolishness or presumption? (tulsa, 1979), p.16.

[28]. Hagin, right and wrong thinking (tulsa, 1966), p.30.

[29]. Kenyon, the two kinds, p. 20.

[30]. Hagin, “the law of faith”, en word of faith, noviembre, 1974, p. 2; “the secret of faith” en word of faith, marzo, 1968, p. 2; kenyon, the two kinds, p. 20; kenneth copeland, the force of faith (copeland), pp. 18-20; charles capps, the tongue – a creative force (harrison house, 1976), pp. 7-18, 131-140; capps, releasing, pp. 7-11.

[31]. Kenyon y gossett, positive, pp. 129-136, 152-155, 182-185,etc.

[32]. McConell, connection, p.24.

[33]. Kenyon y Gossett, positive, p. 206.

[34]. Charles farah “a critical analysis: the “roots and fruits” of faith formula thology”, trabajo leido ante la society of pentecostal studies [sociedad de estudios pentecostales], otoño, 1980, citado en McConnell, connection, p. 111; vease tambien p. VII.


Anuncios

Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
Esta entrada fue publicada en Apologética y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.