La ilusión y seducción de la prosperidad en Cristo la solución

Según Sebastián Crudo: “Dios nos ha llamado a enfatizar sobre la prosperidad”[1]

Sin embargo, a través del Nuevo Testamento no se ve que Dios allá llamado a alguien a “enfatizar” sobre prosperidad (menos entendida como los carismáticos la entienden) sino que se llama a anunciar “todo el consejo de Dios” (Hch.20:27) Es más, las Escrituras muestran que aquellos que tienen sus enseñanzas basadas en lo material y terrenal son “enemigos de la cruz de la Cristo” y que estos “sirven a sus propios vientres” (Fil.3:18-19; Ro.16:17-18) Pablo también los describe a de la siguiente manera:

“Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe y delira acerca de cuestiones… disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.” 1 Timoteo 6:3-5

La teología de la prosperidad contiene una serie de doctrinas religioso – culturales que se desarrollaron durante las décadas del ´80 y ´90 en el seno del movimiento carismático. Al mismo tiempo estas son una subdivisión de la “Palabra de Fe” y el Movimiento apostólico y profético también las ha absorbido.

Este es el meollo de la “teología de la prosperidad”: A través del sacrificio substituto de Cristo. El creyente recibe como herencia la “bendición de Abraham” (Que son supuestamente riquezas materiales). A su vez el “derecho” de tener una vida 100% saludable y prospera. Y mediante ciertas “leyes espirituales” como la confesión positiva “palabra de fe”, lograr cualquier meta, propósito o sueño que se determine.

Los puntos doctrinales que tienen en común los integrantes del Teología de la Prosperidad son básicamente cuatro:

1.      Que Dios promete prosperidad en lo material, riquezas y éxito a todo aquel que se una a su forma particular de interpretar el cristianismo.

2.      Que la forma de adquirir esta prosperidad es por medio de su concepto de fe

3.      O por el uso de métodos como confesar audiblemente ciertos versículos bíblicos, visualizar en la mente cosas materiales que se deseen y orar pidiéndolas a Dios. O también atar y reprender espíritus que se supone impiden que vengan las riquezas.

4.      Un muy particular y redituable principio es la enseñanza de que ofrendando grandes cantidades de dinero a cualquiera de estos grupos, se promete que Dios lo devolverá, en forma sobrenatural, multiplicado al “ciento por uno”.

Estos son los principios que todos los grupos que integran la teología de la Prosperidad tienen en común, pueden diferir en otras enseñanzas pero ésta es su esencia.

Según Juan Crudo: “el mensaje de prosperidad comienza a cortar de raíz pensamientos errados y fortalezas.”[2]

Esta es la prosperidad según Alfredo Dimiro: “Prosperidad es un hecho, la prosperidad es una vida completa, prosperidad es una vida de testimonio, prosperidad es una vida de Dios en ti, prosperidad es una vida de esperanza, prosperidad es una vida de victoria, prosperidad es una vida de purificación, prosperidad es una vida de santidad, prosperidad es una vida de “Shalom” divino, el año del “Shalom”, el año del cielo en la tierra.”[3]

¡Que increible! ¡Todo un culto a la prosperidad! Con razón Sebastián Crudo dijo lo que dijo. Las palabras tan espirituales de Alfredo dimiro sobre la prosperidad, etiquetándolas arbitrariamente de esa manera, y así mismo el supuesto “llamado” a enfatizar sobre dicho tópico según Crudo, no es otra cosa más que otro intento para encubrir la codicia y la avaricia de ministros que se han apartado de la fe yendo en pos “por el lucro en el error de Balaam” (Judas 1:11)

Este movimiento utiliza ciertos textos y ejemplos, en su mayoría del AT (sin darle mucha importancia al contexto) para intentar solventar sus doctrinas. Un ejemplo clásico en el NT es sin duda 3 Juan 1:2 (Ver Interpretación Hermenéutica de dicho texto). Siempre se oía en las paredes de la iglesia, a través de los líderes y exponentes que con frecuencia intentaban mitificar la base de sus enseñanzas con frases como “Primero la prosperidad es espiritual y luego material” o “el problema no es el dinero sino el amor al dinero”.

Tal vez sea así, pero en la manera que nos relacionamos con el dinero y las cosas materiales muestra mucho la condición de nuestro corazón. Si un predicador vive hablando de esto en el pulpito e insta a las personas con enseñanzas como las de la teología de la prosperidad. Algo hay en su corazón que lo lleva a hacerlo.  Pero siendo claro y frontal, la esencia sigue siendo la misma, y esto es un serio trastorno y adulteración de lo que las Escrituras enseñan. No es cierto que a los críticos de la Teología de la Prosperidad nos guste una iglesia llena de gente pobre, o que nos opongamos al progreso material de los hermanos. No, de ninguna manera. No nos oponemos a la prosperidad sino a la Teología de la Prosperidad.

La “Teología de la prosperidad” fomenta en la persona que lo recibe un “estado de bilocación” ¿qué quiere decir esto? El intento de vivir en dos mundos completamente incongruentes al mismo tiempo. Esto sería en términos bíblicos, con la mirada puesta en la tierra y las cosas temporales y a la vez en las cosas espirituales y eternas en los cielos. Esto según el mismo Señor Jesús, es imposible. Y en el mero hecho que alguien lo intenta o es llevado a hacerlo queda completamente ciego espiritualmente (Mt.6:22-23).

Pablo también nos dice: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Col.3:1-2) Definitivamente este tipo de enseñanza desmedida lleva a la codicia y revela la identidad de hombres como Pablo le dijo a Timoteo “corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia.” (1 Timoteo 6:5) Asimismo Pablo, inspirado por el Espiritu Santo, escribió que la avaricia es idolatría (Efesios 5:5) y previno a los efesios para que evitaran a cualquiera que llevara un mensaje de inmoralidad o avaricia (Efesios 5:6-7).

Los exponentes más conocidos del Movimiento de la Prosperidad en todo el mundo son casi los mismos de la “Palabra de Fe” estos son los siguientes. En los Estados Unidos Oral Roberts, fundador de la Universidad que lleva su nombre y su hijo Richard quien actualmente es el presidente de la misma. Kenneth Hagin, fallecido director del seminario Rhema; Kenneth y Gloria Copeland, Frederick Price; estos tienen millonarios ministerios como “maestros de la fe”. Robert Tilton, el ostentoso Benny Hinn. Otros personajes de mucha influencia son Paul Crouch, dueño de la mega-cadena de televisión TBN; también están Morris Cerrullo, Joel Osteen, Charles Capps, Jerry Savelle, Jesse duplantis, Creflo Dollar, Eddie Long, Joyce Meyer, Jim Baker, Mike Murdock, John Avancini. En el escenario internacional destaca Paul Yonggi Cho y Marcos Witt. Obviamente todos los “apóstoles y profetas” modernos de su movimiento Y literalmente miles de pastores y evangelistas de menor rango.

Lejos de enfatizar la importancia de la riqueza y la prosperidad material, la Biblia nos advierte acerca de buscarla. Los creyentes, especialmente los líderes en la iglesia (1 Timoteo 3:3), deben estar libres del amor al dinero (Hebreos 13:5). El amor al dinero conduce a toda clase de maldad (1 Timoteo 6:10). Jesús advirtió, “Mirad, guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” (Lucas 12:15). En agudo contraste al énfasis de la Teología de la prosperidad sobre ganar dinero y posesiones en esta vida, Jesús dijo “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan.” (Mateo 6:19).

Las Escrituras a su vez nos enseñan sobre el contentamiento, esto es la disposición del corazón a estar conformes con lo que se tiene. (1Ti.6:6-8; Heb.13:5; Mt.6:25; Fil.4:11-12) La irreconciliable contradicción entre la enseñanza del teología de la prosperidad y el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, está bien sintetizada en las palabras de Jesús en Mateo 6:24, “No podéis servir a Dios y a las riquezas.” La prosperidad en CLS es solo una ilusión y seducción para enceguecer a las personas y mantenerlas cautivas a su carne. Tanto la teología de la prosperidad, como las iglesias, incluida Cristo la solución quienes predican esta herejía, deben de evitarse. ¡Huye de allí!

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.” 2 Pedro 2:1-3

[1] Dicho en Agosto del 2012

[2] “Riquezas en manos de creyentes” (http://www.cristolasolucion.org.ar/riquezas.html)

[3] Alfredo Dimiro – El orden trae bendición y frutos (Audio)

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Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
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