¿Cuáles fueron los requisitos para ser un apóstol?

Los dos requisitos para ser un apóstol fueron (1) haber visto a Jesús después de su resurrección con los propios ojos (así, ser un “testigo ocular de la resurrección”), y (2) haber sido específicamente comisionado por Cristo como su apóstol.[4]

El hecho de que un apóstol tenía que haber visto con sus propios ojos al Señor resucitado se indica en Hechos 1:22, en donde Pedro dijo que la persona para reemplazar a judas “sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección” (RVR). Es mas, fue “a los apóstoles que había escogido” que “después de padecer la muerte, se les presento dándoles muchas pruebas convincentes de que estaba vivo. Durante cuarenta días se les apareció” (Hch. 1:2-3; cf. 4:33).

Pablo da gran importancia al hecho de que el reunió estos requisitos aunque de una manera inusual (Cristo se le apareció en una visión en camino a Damasco y lo nombró apóstol: Hch 9:5-6; 26:15-18). Cuando defiende su apostolado dice: “¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesús nuestro Señor?” (1Co.9:1). Y al mencionar a las personas quienes Cristo se apareció después de su resurrección, Pablo dice: “Luego se apareció a Jacobo, mas tarde a todos los apóstoles, y por ultimo, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mi. Admito que yo soy el mas insignificante de los apóstoles y que ni siquiera merezco ser llamado apóstol” (1Co. 15:7-9).

Estos versículos se combinan para indicar que a menos que alguien haya visto con sus propios ojos a Jesús después de la resurrección, no podía ser apóstol.

El Segundo requisito, nombramiento especifico por Cristo como apóstol, también es vidente en varios versículos. Primero, aunque el término apóstol no es común en los Evangelios, a los doce discípulos se les llama “apóstoles” específicamente en el contexto en que Jesús los comisiona, “enviándolos” a predicar en su nombre:

“Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles:… Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones:… Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: “El reino de los cielos está cerca.” (Mt.10:1-7).

De modo similar, Jesús comisiona a sus apóstoles en un sentido especial para que sean sus “testigos… hasta los confines de la tierra” (Hch.1:8). Y al escoger a otro apóstol para que reemplace a Judas, los once apóstoles no se irrogaron la responsabilidad sobre si mismos, sino que oraron y pidieron que el Cristo ascendido haga el nombramiento:

“Señor, tú que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido para que se haga cargo del servicio apostólico que Judas dejó… Luego echaron suertes y la elección recayó en Matías; así que él fue reconocido junto con los once apóstoles.” (Hch.1:24-26).

Pablo mismo insiste en que Cristo personalmente lo nombró como apóstol. Cuenta como, en el camino a Damasco, Jesús le dijo que lo estaba nombrando como apóstol a los gentiles: “Me he aparecido a ti con el fin de designarte siervo y testigo… Te librare de tu propio pueblo y de los gentiles. Te envío a estos” (Hch.26:16-17). Mas adelante afirma que fue específicamente nombrado por Cristo como apóstol (ver Ro.1:1; Gá.1:1; 1Ti.1:12; 2:7; 2Ti.1:11).

*Tomado de Wayne Grudem, Teología Sistemática (Editorial Vida. Miami, Florida, 2007, edición revisada 2009), pp. 952 – 953.

[4] Estas dos calificaciones se consideran en detalle en el ensato clásico de J. B. Ligthfoot, “The Name and Office of an Apostle”, en su comentario, The Epistle of St. Paul to the Galatians (Primero publicado en 1865; reimp. Zondervan, Grand Rapids, 1957, pp. 92-101; ver también K. H. Rengstorf, “apóstolos”, TDNT, 1:398-447.

Anuncios

Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada . Guarda el enlace permanente.