¿Qué significa ser “sanado” en el contexto de 1 Pedro 2:24?

Los carismáticos usan a menudo 1 Pedro 2:24 para apoyar su fuerte énfasis en el don de sanidad: “El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero a fin de que nosotros, habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas habéis sido sanados.”

El principio gramatical de interpretación se puede aplicar directamente en este versículo. ¿Qué significa ser “sanado” en el contexto de 1 Pedro 2:24? No hay mención de sanidad física en este versículo, o en los versículos inmediatamente cercanos. El versículo dice que cuando Cristo murió en la cruz llevó nuestros pecados en su propio cuerpo, no nuestras enfermedades. Primera Pedro 2:24 dice que debemos vivir para la justicia, no para la salud, y esa es una diferencia importante.

Otra prueba gramatical es que el versículo dice: “Por sus heridas habéis sido sanados” (énfasis añadido). El tiempo pasado señala justo a la cruz, donde el alma de la humanidad, enferma de pecado, fue sanada. El versículo no dice: “Por sus heridas seréis continuamente curados de vuestras dolencias físicas.”

El principio sintético también es útil para mostrar por qué la interpretación carismática de 1 Pedro 2:24 está equivocada. Al revisar otras partes de la Escritura, nos damos cuenta de que nuestras almas han sido redimidas pero nuestros cuerpos todavía no han alcanzado un estado de gloría. Romanos 8:23 dice: “Nosotros, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos dentro de nosotros mismos, aguardando la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo.” El versículo nos dice que todavía vivimos en un cuerpo afectado por la caída. Todavía estamos sujetos a la enfermedad y a otras dolencias. El Espíritu nos ayuda a superar nuestras enfermedades; por ejemplo, él pide por nosotros cuando no sabemos cómo orar como debiéramos (Rom. 8:26). Pero no hay garantía de liberación de la enfermedad en esta vida.

También es importante notar que “por sus heridas habéis sido sanados” viene de Isaías 53:5. ¿Hablaba Isaías de sanidad física? Un estudio del libro de Isaías muestra que el profeta estaba hablando de la sanidad espiritual que Israel necesitaba desesperadamente. Isaías 1:4-6 dice en efecto a Israel: “Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en ella parte sana, sino heridas, golpes y llagas recientes. No han sido curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.” Cuando Isaías 53 habla del siervo sufriente por cuyas heridas Israel será sanado, está hablando de sanidad espiritual, no física. Y cuando la Escritura dice: “El llevó nuestras enfermedades”, no hay violación del principio literal al reconocer que se refiere a la enfermedad de nuestras almas.

Mateo 8:17 alude al hecho de que en un sentido Cristo llevó nuestras enfermedades por la simpatía de su corazón, mientras que Hebreos 4:15 revela que Cristo verdaderamente puede simpatizar con nosotros por causa de su propia sujeción a ¡a tentación. El no quita nuestras enfermedades, pero simpatiza con el dolor que tenemos por ellas.

Finalmente, la expiación curará nuestras enfermedades cuando haya acabado su obra final de glorificar nuestros cuerpos. Así que sí hay sanidad en la expiación, pero solamente en su aspecto final de gloria eternal en el cielo (comp. Apoc 21:4).

Por John MacArthur en su libro “Los Carisáticos”, págs, 103-105.

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Acerca de salid de en medio de ellos

Rescatado por la gracia de Dios de una Iglesia sumergida en falsas doctrinas. Hoy gracias a Él tengo el privilegio de poder defender la Sana Doctrina.
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