Declaración de Fe

1. LA BIBLIA

Creemos que la Biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, fueron inspirados por el Espíritu Santo y registrados por directa inspiración Divina, siendo posteriormente traducidos a nuestro idioma de los textos originales infalibles. Siendo así nuestra suficiente fuente de fe. Sin necesidad de nueva revelación. (Mateo 5:18;1 Corintios 2:13;2 Pedro 3:16; 2 Pedro 1:21; Judas 1:3).

2. DIOS

Creemos en un Dios que existe eternamente, que se reveló al hombre en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, conservando cada uno la misma naturaleza, atributos y perfección.   Además los tres son dignos de la misma adoración y confianza. (Mateo 3:16,17; 28:19; Juan 1:1,2,14, 10:30, 14:15-17; 1 Corintios 8:6; 2 Corintios 13:14).

Creemos en Dios como Creador absoluto y único sustentador del universo.   Que su creación es el resultado de su mandato divino.   Que todo se originó de la nada, que no fue producto de la evolución a través de un largo proceso. (Juan 1:3,10; Hechos 17:24,25;   Génesis 1:1).

Creemos que Dios en su soberanía escogió salvar a todo pecador que se acerca a Él arrepentido y recibe a su Hijo Jesucristo como su Salvador personal y todo suficiente. (Juan 1:12, 3:16, 5:24; 1 Timoteo 1:15; 1 Juan 4:14).

3. DIOS EL HIJO

Creemos que el Señor Jesucristo es Dios, que al venir al mundo mantuvo su completa Deidad y humanidad.   Que nació de una virgen y vivió sin pecado.   Que protagonizó grandes obras y milagros, tal como lo presentan los evangelios.   Creemos que fue crucificado, derramó su sangre y murió clavado en una cruz para pagar nuestras culpas y pecados.   Creemos que resucitó corporalmente al tercer día.   Cuarenta días después ascendió a la diestra de Dios el Padre.   Él es la Cabeza de la Iglesia e intercede por los creyentes.   Desde allí recibirá a los suyos en el arrebatamiento y luego, después de la gran tribulación, regresará con los suyos para establecer su reino milenial aquí en la tierra. (1 Corintios 15:51,52; 1 Tesalonicenses 4:16,17; Isaías 7:14, 9:6; Hebreos 1:1,2, 7:25; Lucas 1:30-35; Efesios 4:8; Juan 1:1-5, 10:14, 14:3; Colosenses 2:9; 1 Corintios 15:3,4; Hechos 1:3,11; Apocalipsis 20:4).

4. DIOS EL ESPÍRITU SANTO

Creemos que el Espíritu Santo es una Persona con todos los atributos divinos, tal como Dios Padre y Dios Hijo, no una fuerza o energía, sino una Persona.   Su misión es convencer de pecado al hombre, regenerarlo, bautizarlo, adherirlo al cuerpo de Cristo que es su Iglesia y llenarlo en el momento en que arrepentido recibe a Jesucristo como su Salvador. (Juan 3:5, 16:7-11; Hechos 5:3,4; Efesios 1:13, 4:30, 5:18; 1 Corintios 6:19, 12:13).

5. EL HOMBRE

Creemos que el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios, pero que debido al pecado de Adán, la raza humana cayó y quedó separada de Dios.   Creemos que todos los hombres son moralmente corruptos y que no están en condiciones de salvarse  por sí mismos.   (Génesis 1:26,27; Romanos 1:18, 3:23, 5:12; Efesios 2:1-3,12).

6. LA SALVACIÓN

Creemos que la salvación es un don de Dios – un regalo.   Que el hombre la recibe por la fe en Cristo Jesús y su sacrificio expiatorio. Creemos que el hombre es justificado por la gracia divina al depositar su fe en Cristo Jesús, sin obras meritorias propias; y que todo pecador, una vez salvo, lo es para siempre.   (Hechos 13:38,39; Romanos 4:5, 6:23, 8:1, 38,39; Juan 10:27-29; Efesios 2:8,9).

7. LA IGLESIA

Creemos que la Iglesia verdadera se compone de todos los que habiendo oído el Evangelio, se arrepienten de sus pecados, reciben a Jesucristo como Salvador personal y son así agregados a ella, de la cual Cristo mismo es la Cabeza. Que Él mismo ordenó que quienes le recibieran, llevaran el Evangelio a otros por el mundo a fin que todos pudiesen oír y creer para ser salvos.   La verdadera Iglesia cristiana está integrada por una familia donde no hay jerarquía alguna, pues todos sus integrantes son hermanos y Cristo mismo es la Cabeza. (Hechos 2:42-47; Romanos 12:5; Efesios 1:22,23, 5:23,24; 1 Corintios 12:12-14; 2 Corintios 11:2).

Creemos que el Nuevo Testamento enseña el establecimiento y continuación de las iglesias locales.   (Hechos 14:27, 20:17, 28:32; 1 Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-11).

Creemos que las iglesias locales son libres de toda autoridad o control externos. (Hechos 13:1-4, 20:28; Romanos 16:1,4; 1 Corintios 3:9,16, 5:4-7,13; 1 Pedro 5:1-4).

8. ISRAEL

Creemos que Israel es el pueblo escogido de Dios y que el regreso de los judíos a su tierra natal es el cumplimiento de la Palabra de Dios. (Génesis 12:1; 15:18-21; Génesis 17:7,19; Génesis 13:15; Génesis 17:19-21; Génesis 26:2-4; Génesis 28:13,14; Ezequiel 36:24; Joel 3:1-5, 16,17).

9. CIELO E INFIERNO

Creemos que hay un cielo y un infierno eterno literal. (Juan 14:2-4; 2 Corintios 12:2-4; Efesios 2:6,7; Isaías 33:14; Mateo 13:42; Lucas 16:19-31; Apocalipsis 14:11).

10. LAS ORDENANZAS

Creemos que las ordenanzas para el creyente son el bautismo en agua por inmersión y la Cena Conmemorativa.   Sin embargo, no deben ser consideradas como medios de salvación.   Ambas son ordenanzas para los salvos, como una evidencia de obediencia y comunión con el Salvador. (Mateo 28:19,20; Hechos 2:38,41, 8:12,35-38; Lucas 22:19,20; 1 Corintios 11:23-29).

11. LA VIDA CRISTIANA

Creemos que los cristianos deben vivir en santidad y no en pecado, con el anhelo de llegar a conformarse a la imagen misma del Salvador, Cristo Jesús.   Como nueva creación y siendo guiados por el Espíritu Santo, los cristianos aprenden a crecer en fe  y obediencia a las Escrituras, en oración y compañerismo con los hermanos. Asimismo edificandose en la Sana Doctrina. Creemos que los cristianos comparecerán ante el Tribunal de Cristo en donde sus obras serán evaluadas y recompensadas por Él. (Gálatas 5:16-26; Hebreos 10:25; Efesios 4:20-24, 6:18; Hebreos 11:6, 12:1,2; Juan 17:17; Romanos 8:29; 1 Corintios 3:10-15; 2 Corintios 5:10).

12. LA SEGUNDA VENIDA

Creemos en el arrebatamiento de la Iglesia, de todos los redimidos, en cualquier momento.   Cuando las almas y espíritus de los cristianos que hayan muerto se reunirán con sus cuerpos inmortales, mientras que los creyente que estén vivos en ese momento serán transformados.   Todos unidos partirán para encontrarse con el Señor en el aire. Luego la humanidad experimentará la llegada del Anticristo y la gran tribulación que se extenderá por siete años.   A la conclusión de ese período el Señor Jesucristo retornará para rescatar a Israel en el Armagedón y establecer el reino milenial.   Cuando se cumplan los mil años, todos los condenados resucitarán y comparecerán ante el trono blanco. (1 Tesalonicenses 4:13-18; 1 Corintios 15:51,52; Tito 2:11-13, Juan 14:1-6; Mateo 25:46; Apocalipsis 20:11-15; 2 Pedro 3:10).

No tildamos de “herejes” a aquellos que no compartan esta posición escatologica. Siempre y cuando la suya no pervierta el evangelio de Cristo. (Gá.1:6-9)

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